Escuchar música en días como hoy es la escusa perfecta para hacerlo pensando en algo, en alguien. Ideas sueltas vaya, puede que solo sean eso, pero son esas ideas sueltas las que nos diferencian a unos de otros.
¿Quién sabe lo que pasará -si es que pasa algo-? ¿Quién necesita saberlo? Esta vez yo no.
No quiero perder el tiempo pensando en lo bien que pinta el futuro, de poco servirá que el futuro pinte bien si yo no voy reponiendo los colores con los que éste va pintando. Pinta bien, muy bien pinta mi futuro, hoy que no era necesario que lo hiciera, mientras otros matarían porque su futuro tuviera un poquito de talento, sin saber que para que su futuro pinte bien, ellos deberían tener un lienzo, hecho a base de amor propio. Ignorando también, que necesitan fe, todo llega cuando tiene que llegar, en el momento adecuado.
Quizá si tu futuro no pinta bien es porque aun tu lienzo no es lo suficientemente sólido. Si no te quieres tú, nadie lo hará, y si consigues que te quieran no dudes que jamás llegarán a hacerlo como tú mismo.
Las relaciones, como los yogures, tienen fecha de caducidad, aunque el verdadero problema empieza en el "consumir preferentemente antes de...", tras el cual no es recomendable seguir tragando por los dos.
En las relaciones, estas fechas dependen de la calidad el producto, si consideramos factor a cada uno de los dos miembros. La calidad no depende de lo buenos que sean cada uno de estos factores por separado, sino por cómo son juntos, en ese momento. Recalco lo de "en ese momento", pues vamos por etapas, y quizá dos personas tienen muchas cosas en común pero en este instante se encuentran en etapas distintas y mientras uno esté buscando algo serio, el otro busque algo pasajero.
Yo no sé que quiero en este instante, no sé lo que pretendo conseguir. No tengo intención de saberlo, quiero dejarme llevar, siempre con el volante en la mano, y esta vez no creo que lo use.
Como bien te dije, soy de acelerar y no pisar los frenos. Pero esta vez no, esta vez quiero disfrutar del trayecto, pues por más prisa que nos demos, no llevamos un destino.
"Ante lugares extraños jugaremos, añorando noches de respuestas optimistas. Buscaremos, aunque respuestas raramente encontraremos. No así."
Interesantes reflexiones...me alegra
ResponderEliminarMuchas gracias por tu tiempo otra vez, me alegro de que no lo consideres perdido :]
ResponderEliminarMe alegro de que vuelvas a escribir en tu blog. A veces la mejor forma de pensar es escribiendo en papel o en teclado. Tus ideas me han recordado un poema ya clásico: Ítaca, de Kavafis.
ResponderEliminarTal vez, te ayude a ver la importancia del viaje y del destino.