Escuchar música en días como hoy es la escusa perfecta para hacerlo pensando en algo, en alguien. Ideas sueltas vaya, puede que solo sean eso, pero son esas ideas sueltas las que nos diferencian a unos de otros.
¿Quién sabe lo que pasará -si es que pasa algo-? ¿Quién necesita saberlo? Esta vez yo no.
No quiero perder el tiempo pensando en lo bien que pinta el futuro, de poco servirá que el futuro pinte bien si yo no voy reponiendo los colores con los que éste va pintando. Pinta bien, muy bien pinta mi futuro, hoy que no era necesario que lo hiciera, mientras otros matarían porque su futuro tuviera un poquito de talento, sin saber que para que su futuro pinte bien, ellos deberían tener un lienzo, hecho a base de amor propio. Ignorando también, que necesitan fe, todo llega cuando tiene que llegar, en el momento adecuado.
Quizá si tu futuro no pinta bien es porque aun tu lienzo no es lo suficientemente sólido. Si no te quieres tú, nadie lo hará, y si consigues que te quieran no dudes que jamás llegarán a hacerlo como tú mismo.
Las relaciones, como los yogures, tienen fecha de caducidad, aunque el verdadero problema empieza en el "consumir preferentemente antes de...", tras el cual no es recomendable seguir tragando por los dos.
En las relaciones, estas fechas dependen de la calidad el producto, si consideramos factor a cada uno de los dos miembros. La calidad no depende de lo buenos que sean cada uno de estos factores por separado, sino por cómo son juntos, en ese momento. Recalco lo de "en ese momento", pues vamos por etapas, y quizá dos personas tienen muchas cosas en común pero en este instante se encuentran en etapas distintas y mientras uno esté buscando algo serio, el otro busque algo pasajero.
Yo no sé que quiero en este instante, no sé lo que pretendo conseguir. No tengo intención de saberlo, quiero dejarme llevar, siempre con el volante en la mano, y esta vez no creo que lo use.
Como bien te dije, soy de acelerar y no pisar los frenos. Pero esta vez no, esta vez quiero disfrutar del trayecto, pues por más prisa que nos demos, no llevamos un destino.
"Ante lugares extraños jugaremos, añorando noches de respuestas optimistas. Buscaremos, aunque respuestas raramente encontraremos. No así."
domingo, 26 de mayo de 2013
El silencio no siempre es la mejor respuesta.
Todo llega amiga mía, todo llega;
todo llega si te sientas a esperar
por más que ahora tú veas la cama vacía
y sientas lejos un hombro en el que llorar.
Cuando más tiempo lleva la tormenta,
menos falta para ver al sol brillar
cuando lejos sientes a alguien que te falta
y,ay, no sabes como evitar
el rechazo producido en cada hueco
en el que te introducías, ese lugar
donde podías ver marcharse a los miedos
y alegrías con prudencia iban a entrar.
No estás sola amiga mía, no lo pienses
hay millones que no dicen la verdad
pero por suerte tú eres una entre tantas
y mereces contemplar la claridad
que dejará la huida de las nubes
negras que tanto turban tu realidad.
Sonríe, regala ese placer al mundo
que no te quiten las ganas de soñar
y menos unos pocos envidiosos
que no saben en verdad lo que es amar.
Tanto tiempo rodeados de mentiras
disfrazadas con túnicas de verdad
los que creen ser amados, queridos, deseados
y no saben que se llama "falsedad".
Esos que tanto te hablan de valentía
protegidos siempre por anonimato
y te etiquetaban cada día sin saber
que te sentías pegada a la suela de su zapato.
No estás sola amiga mía, aquí me tienes
por más que haya tardado en llegar
sé que guardar más silencio tú no quieres
y para eso vengo yo, para ayudar.
Grita sin temor lo que te quieres,
sin duda es lo que les va a molestar.
Saber que a pesar de todo fueron leves
sus ganas de reírse y machacar
tus sueños, esos que tanto debes
conservar, y por ellos luchar.
Sonríe, quiérete, es importante
importante que te sepas valorar
que creas en todo lo que creíste
y que tanto te intentaron callar.
todo llega si te sientas a esperar
por más que ahora tú veas la cama vacía
y sientas lejos un hombro en el que llorar.
Cuando más tiempo lleva la tormenta,
menos falta para ver al sol brillar
cuando lejos sientes a alguien que te falta
y,ay, no sabes como evitar
el rechazo producido en cada hueco
en el que te introducías, ese lugar
donde podías ver marcharse a los miedos
y alegrías con prudencia iban a entrar.
No estás sola amiga mía, no lo pienses
hay millones que no dicen la verdad
pero por suerte tú eres una entre tantas
y mereces contemplar la claridad
que dejará la huida de las nubes
negras que tanto turban tu realidad.
Sonríe, regala ese placer al mundo
que no te quiten las ganas de soñar
y menos unos pocos envidiosos
que no saben en verdad lo que es amar.
Tanto tiempo rodeados de mentiras
disfrazadas con túnicas de verdad
los que creen ser amados, queridos, deseados
y no saben que se llama "falsedad".
Esos que tanto te hablan de valentía
protegidos siempre por anonimato
y te etiquetaban cada día sin saber
que te sentías pegada a la suela de su zapato.
No estás sola amiga mía, aquí me tienes
por más que haya tardado en llegar
sé que guardar más silencio tú no quieres
y para eso vengo yo, para ayudar.
Grita sin temor lo que te quieres,
sin duda es lo que les va a molestar.
Saber que a pesar de todo fueron leves
sus ganas de reírse y machacar
tus sueños, esos que tanto debes
conservar, y por ellos luchar.
Sonríe, quiérete, es importante
importante que te sepas valorar
que creas en todo lo que creíste
y que tanto te intentaron callar.
lunes, 13 de mayo de 2013
Bajo el no brillo de las estrellas.
De todos y cada uno de los errores con nombre y apellido que he ido cometiendo, he sacado algo más que un par de lágrimas. De todo querido, de todo se puede sacar algo. Quien no arriesga no gana, quien no arriesga tampoco pierde, pero si no pierdes, no aprendes. Si no aprendes no sufres. Si no sufres no sientes. Si no sientes... sentirás. Tarde o temprano. Si no es conmigo será con otra.
Quizá más alta, más guapa, más lista, más humana. Quizá sea menos, y no más, de todo lo mencionado anteriormente. No lo sé. Puede ser. Y puede que no, que me equivoque. Puede que sientas conmigo. Puede que sientas agobio, por preocuparme por ti. Puede que sientas tristeza, por haberme conocido así. Puede que el viento te haga sentir más que lo que te pueda hacer sentir yo. No lo sé. Quizá tú tampoco lo sepas, pero para tranquilidad nuestra, el tiempo nos sacará de dudas.
Puede que sea esta noche la que me hace estar así. Al mirar por la ventana puedo ver perfectamente a los fantasmas del pasado, junto a los cuales contemplé una y cien veces el cielo, con la esperanza de que la contaminación no nos impidiera del todo contemplar las estrellas, quizá por la semejanza que tenían con nosotros, pues a nosotros también era difícil vernos, quizá por esa necesidad de querer huir del resto del mundo. Juntos o por separado. Eso daba igual. Huir de la hipocresía que se respiraba a nuestro alrededor. Y quizá te perdí la pista porque al huir de la hipocresía terminaste huyendo de ti mismo. Todo encajaría, ya que, aunque hayamos perdido casi por completo el contacto, ese casi me avisa de que algo en ti ha cambiado, algo en ti se ha movido. Mientras el universo se encarga de restaurar lo que dejamos hecho ruinas, uniéndonos o separándonos por completo, seguiré paseando por esos sitios tan corrientes para cualquiera, al igual que lo eran para mi hasta que dejamos que nos arrastraran los sueños, esos que muy pocos saben explicar de modo que los entienda cualquier mortal, pero siempre siendo conscientes de que por más que los comprendan, no se harán ni una ligera idea de lo que pudimos llegar a sentir en esos momentos, por eso te agradezco ser mi fiel (y efímero) compañero de sueños despiertos, independientemente de como hayamos terminado después. Lo bueno, si breve, dos veces bueno, ¿no?
Y sea más o menos cierto, tú eres parte del pasado, y mi futuro -con pequeños matices- pinta bastante bien, y querido, esta vez compartiré rotulador con otra persona.
Quizá más alta, más guapa, más lista, más humana. Quizá sea menos, y no más, de todo lo mencionado anteriormente. No lo sé. Puede ser. Y puede que no, que me equivoque. Puede que sientas conmigo. Puede que sientas agobio, por preocuparme por ti. Puede que sientas tristeza, por haberme conocido así. Puede que el viento te haga sentir más que lo que te pueda hacer sentir yo. No lo sé. Quizá tú tampoco lo sepas, pero para tranquilidad nuestra, el tiempo nos sacará de dudas.
Puede que sea esta noche la que me hace estar así. Al mirar por la ventana puedo ver perfectamente a los fantasmas del pasado, junto a los cuales contemplé una y cien veces el cielo, con la esperanza de que la contaminación no nos impidiera del todo contemplar las estrellas, quizá por la semejanza que tenían con nosotros, pues a nosotros también era difícil vernos, quizá por esa necesidad de querer huir del resto del mundo. Juntos o por separado. Eso daba igual. Huir de la hipocresía que se respiraba a nuestro alrededor. Y quizá te perdí la pista porque al huir de la hipocresía terminaste huyendo de ti mismo. Todo encajaría, ya que, aunque hayamos perdido casi por completo el contacto, ese casi me avisa de que algo en ti ha cambiado, algo en ti se ha movido. Mientras el universo se encarga de restaurar lo que dejamos hecho ruinas, uniéndonos o separándonos por completo, seguiré paseando por esos sitios tan corrientes para cualquiera, al igual que lo eran para mi hasta que dejamos que nos arrastraran los sueños, esos que muy pocos saben explicar de modo que los entienda cualquier mortal, pero siempre siendo conscientes de que por más que los comprendan, no se harán ni una ligera idea de lo que pudimos llegar a sentir en esos momentos, por eso te agradezco ser mi fiel (y efímero) compañero de sueños despiertos, independientemente de como hayamos terminado después. Lo bueno, si breve, dos veces bueno, ¿no?
Y sea más o menos cierto, tú eres parte del pasado, y mi futuro -con pequeños matices- pinta bastante bien, y querido, esta vez compartiré rotulador con otra persona.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)