Hoy escribo esto con lapiz por miedo a equivocarme y no poder rectificar, pero no me parece justo, no me parece lo correcto. Si estuviera escribiendo con bolígrafo, al no poder borrar, sería más prudente.
Entonces, si no me parece justo ni correcto, ¿por qué lo estoy haciendo? Bien. Buena pregunta.
Si escribo con lápiz es porque mi preocupación no se encuentra en lo que puedo escribir, más bien está en cómo lo puedo escribir.
Muchas veces con los sentimientos nos pasa lo mismo, que por no equivocarnos esperamos a que aparezca nuestro lápiz de la nada, que llegue la persona hacia la cual van dedicados esos sentimientos y nos brinde la seguridad de que no vamos a necesitar nuestro particular borrador. Y ahí ya vamos mal encaminados. En ese mismo instante, ya estamos creando una dependencia a nuestro borrador, dependencia de la que perfectamente podemos prescindir.
Queridos amigos, eso es lo peor. Cuando sientes que la historia de tus sentimientos debes escribirla con lápiz por la intensidad del temblor de tu pulso, esa es la imagen que le estás transmitiendo a los demás. Bastante complejo es de por si el mundo de los sentimientos como para comprometerte a compartirlo con alguien que lo único que te transmite es inseguridad y, que lo que mayormente parece buscar en ti es la seguridad en sí mismo que él no tiene. No puedes esperar que alguien venga de la nada a darte todo el amor que tu mismo no te estás dando.
No busques exteriormente el amor que no te tienes, es difícil que alguien se deje querer por una persona que no está segura ni de lo que siente por si mismo.
Escribe con bolígrafo y el pulso firme, sobre papel y sobre todo lo demás. Lo mismo tardas más en empezar, o te toca repetirlo más veces, pero créeme, merecerá la pena.
Entonces, si no me parece justo ni correcto, ¿por qué lo estoy haciendo? Bien. Buena pregunta.
Si escribo con lápiz es porque mi preocupación no se encuentra en lo que puedo escribir, más bien está en cómo lo puedo escribir.
Muchas veces con los sentimientos nos pasa lo mismo, que por no equivocarnos esperamos a que aparezca nuestro lápiz de la nada, que llegue la persona hacia la cual van dedicados esos sentimientos y nos brinde la seguridad de que no vamos a necesitar nuestro particular borrador. Y ahí ya vamos mal encaminados. En ese mismo instante, ya estamos creando una dependencia a nuestro borrador, dependencia de la que perfectamente podemos prescindir.
Queridos amigos, eso es lo peor. Cuando sientes que la historia de tus sentimientos debes escribirla con lápiz por la intensidad del temblor de tu pulso, esa es la imagen que le estás transmitiendo a los demás. Bastante complejo es de por si el mundo de los sentimientos como para comprometerte a compartirlo con alguien que lo único que te transmite es inseguridad y, que lo que mayormente parece buscar en ti es la seguridad en sí mismo que él no tiene. No puedes esperar que alguien venga de la nada a darte todo el amor que tu mismo no te estás dando.
No busques exteriormente el amor que no te tienes, es difícil que alguien se deje querer por una persona que no está segura ni de lo que siente por si mismo.
Escribe con bolígrafo y el pulso firme, sobre papel y sobre todo lo demás. Lo mismo tardas más en empezar, o te toca repetirlo más veces, pero créeme, merecerá la pena.
"Ya dije que no, que me cansé de esconder
que era tiempo de aceptar, o en su defecto corregir,
es momento de buscar, y a la vez de sonreír
de permitirme incluso el lujo de presumir
por no tener la necesidad de aparentar
más de lo que soy, porque así ya soy feliz."
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